Religión
Gentes de Zea de arraigada religiosidad cristiana tras que en 1851 fuera
creada su Parroquia Eclesiástica. El 7 abril la recién instalada Municipalidad
resuelve edificar el templo parroquial, así como la cárcel, frente a la Plaza
Central sobre terrenos donados por Carmen Escalante.
Trabajaron en la naciente iglesia Manuel Mora, Nicolás, Vicente y Ramón
Márquez, José Dolores Molina, Juan Herrera, siendo bendecida el 6 agosto 1858
por el Dr. José Concepción Acevedo, Párroco de Bailadores.
Primer Cura Párroco de Zea, desde el 23 marzo 1865, fue el Pbro. Dr.
Ezequiel Arellano, que ejerció durante 10 años, a quien seguiría una lista de
sacerdotes de notable trascendencia sobre la población. Por ejemplo, el P. Ramón Mora, quien
sobrevive al pavoroso terremoto de 1894, por el cual la Casa Cural se derrumbó
totalmente. En las obras de reconstrucción eclesiástica participaron varios
religiosos, entre ellos el P. Ramón de Angulo, nacido en Zea en 1872, quien fue
Párroco desde 1899 a 1925. Y, en una segunda etapa, de 1935 a 1946.
Nuestra Señora de las Mercedes
Hoy el templo parroquial, bajo la
advocación de Nuestra Señora de las Mercedes (Patrona de los presos), presenta
un magnífico aspecto, de majestuosa fachada, cúpula y arcos de estilo romano y
un aire griego en sus elevadas columnas.
Entre los altares destaca el del Santísimo Cristo, muy celebrado durante
la Semana Santa, en cuya procesión del Viernes la imagen mortuoria es velada en
la capilla del Calvario (junto al Ambulatorio), capilla que construye Cayetano
Giordano. El 19 de diciembre del 2019 es enaltecido de iglesia a Basílica
Nuestra Señora de las Mercedes.
Otras capillas se esparcen por el Municipio:
+ Cerca de El Playón, con imagen del Sagrado Corazón.
+ En El Chuco-Santa Bárbara, a José Gregorio Hernández.
+ En Los Giros, capilla del Patrono San Antonio.
+ Iglesia en construcción en la nueva parroquial de Caño El Tigre.
Muestra física de una labor religiosa en que
participaron siempre los misioneros PP. Redentoristas, de cuyo paso cada diez
años se erigieron cruces misionales, por ejemplo, en el Caserío San Miguel el
14-8-1960. En El Portachuelo, 26-11-66. O la notable Cruz de La Cuchilla, a
1.312 m.s.n.m.
EL SANTO NIÑO DE LA CUCHILLA
Ahora bien, precisamente sobre La Cuchilla citada, a
distancia (en imaginaria línea recta) de 1.600 m. desde Zea, venciendo un
desnivel de 400 mm. en un 15% de inclinación, en la línea divisoria de las
aguas del río Escalante y el Guaruríes, comunicado antes por difícil y
pedregosa pica y ahora por estrecha vía cementada, se halla uno de los
santuarios más concurridos del Estado Mérida: el Santo Niño de La Cuchilla de
Zea.
Una capilla que fuera erigida en la década de los 40
por el celoso Párroco P. Juan-Eduardo Ramírez, con campanas del 14-6-1907,
ubicada al NE. del cerro, 1.400 m., a 1.400 m. del límite O. con el Estado
Táchira y a 5 kms. de su población Hernández.
Jalonada la vía desde Zea por las 14 estaciones
penitenciarias del Vía Crucis por donde suben los fieles promeseros a pie o de
rodillas ofreciendo placas y velones, de manera especial el día de su
festividad, 6 enero, a la vez de los Reyes Magos.
La venerada imagen es de alabastro, principios s. XX,
de muy pequeño tamaño casi diminuto, recostado el Niño sobre sepulcral, de
cráneo bien conformado, en actitud pensativa, y esfera terráquea, con calavera
como almohada. Con la piernecita encogida y la diestra sobre la cabeza.
Sostenida la blanca figura por dos ángeles simétricos adoratrices.
Varias Leyendas
Según variados fieles e historiadores, no se sabe a
ciencia cierta el origen de esta estatuilla sacra. Dicen unos que fue traída
por monja española de Roma, quien, en viaje a La Grita, se hospeda en casa de
familia hispana en Bailadores, a quien le deja como recuerda tal imagen.
Según otros, que la trajo familia extranjera,
dejándola olvidada en fonda de caminantes, una casona grande y vieja de La
Cuchilla. O que una viejecita, en su pecho un escapulario, entrega preciosa
cajita con la escultura a familia cristiana que por allí moraba. Recibida por
Patricia, hija mimada de Rosalía, prima hermana de Isidra y Delfina.
Se construye casa de paredes de tierra pisada, enormes
comedores, techo de paja, ventanales y portones amplios, piso de tierra
enladrillado. Crece la familia. Al morir Patricia, se ilumina la sala mientras
la cara de la muerta permanece alegre y sonriente, iluminando la noche la
radiante luz que emana del pequeño nicho de madera del altar del Santo Niño.
Se menciona también como origen que una viejecita
lavandera halla la imagen flotando sobre las aguas. Lo cierto es que hoy el
Santo Niño de La Cuchilla de Zea congrega a miles de fieles que llegan de
muchas partes del país, en gran mayoría nacidos en la comarca de Los Andes,
desperdigados por toda Venezuela, e incluso del Exterior.
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